Por qué existe Memlab y su "Calculador de Honorarios"
El tope mínimo legal protege al profesional fijando el valor presunto por cada labor y/o resultado obtenido. Memlab y el "Calculador de Honorarios" aportan la otra mitad: protegen también al cliente, ofreciendo una estimación razonada —contemplando el valor hora, las características del caso, el patrimonio del cliente, el tipo de tarea y los resultados obtenidos— en lugar de una cifra fijada sin más criterio que la discrecionalidad basada en la experiencia (en el mejor de los casos).
Memlab no se agota en alimentar calculadores: opera también como complemento de gestores jurídicos. En efecto, puede funcionar como herramienta organizativa de tareas, casos y/o clientes, ya no como una agenda tradicional, sino cumpliendo una función comparativo-analítica, necesaria para la toma de decisiones del rumbo empresarial del estudio.
Algo más de fondo: un sistema estandarizado de estimación —como norma de calidad— no solo ordenará la relación entre proveedor de servicio y cliente, marcará tendencia en cuanto a equilibrar la fijación de honorarios en casos y tareas similares, con un criterio de racionalidad. Constituye así un límite práctico, no normativo, a los excesos injustificados, por un lado y, a la vez, una garantía de compromiso de los operadores con el trabajo responsable y servicio de excelencia, rejerarquizando a la profesión en su conjunto.
Para qué un "Calculador"
"No necesito una calculadora para saber cuánto vale mi trabajo." El "Calculador" no reemplaza tu criterio profesional, lo alimenta con un dato que hoy nadie registra de forma sistemática: cuánto tiempo insumió realmente cada tipo de tarea, para cada tipo de cliente, conforme tu propia experiencia documentada. La estimación final la seguís haciendo vos: Memlab te da un historial real donde antes solo había pura intuición.
"La libertad de estipulación no es algo estandarizable para una profesión liberal." Memlab no es más que una referencia que cada profesional puede sumar en términos de calidad del servicio para su flujo de trabajo cotidiano. Un patrón de referencia ampliamente adoptado no pretende ni será nunca una tarifa obligatoria: funciona más parecido a cómo cualquier mercado profesional termina teniendo valores de referencia informales, con la diferencia de que con Memlab el criterio es explícito y puede explicarse, en vez de quedar librado a la costumbre de cada estudio. Un presupuesto estipulado con criterio es el mejor punto de partida para una buena relación contractual.
Nuestra visión
Como empresa desarrolladora, este proyecto persigue un objetivo comercial, y no pretende ser una proclama de principios. No obstante será de gran orgullo para nosotros que la herramienta, con el tiempo, instaure una conciencia de grupo que reivindique la seriedad del trabajo jurídico, reflejada también en la especial preocupación de pautar honorarios en forma justa y racional.

